lunes, 28 de julio de 2008

Cines de Barrio

Son cada vez menos, una especie en extinción como bien dio cuenta el film “Cinema Paradiso”, por lo que solo basta recabar un mínimo de información para confirmar que el fenómeno tiene alcance mundial.
En la Capital Federal hasta hace unos veinte años cada barrio contaba con un cine propio, incluso muchos barrios linderos a la capital como Avellaneda, Lanús, Ramos Mejía o Lomas de Zamora continuaban esta tendencia.



La década del 90´ fue el golpe de gracia para ellos, y no es que decreció la devoción de los porteños por el cine, sino que la dinámica del mercado los devoró, facilitando el ingreso de multicines de pequeñas salas con no menos diminutas pantallas pertenecientes a las grandes cadenas multinacionales. De la mano de ellos también llegaron los pochoclos, el neón, las mullidas alfombras tipo shopping y la foránea costumbre de comer dentro del recinto; logrando de esta manera que la única opción para los viejos cines sea el cierre, aunque mutando sus espacios en centros del culto evangélico, bingos o peor aún en estacionamientos. Sin duda que quienes tengan más de treinta años guarden sus vivencias personales de estos espacios cuando observan en lo que se transformó el viejo cine del barrio.

El Cervantes en avenida Belgrano llegando a Entre Ríos que ahora es ocupado por una cadena de verdulerías o el Argos en Federico Lacroze y Alvarez Thomas y hace un tiempo es una disco, son algunos ejemplos.
Uno de los últimos baluartes, el Grand Splendid de la avenida Santa Fe se convirtió en la librería El Ateneo, y si bien al menos supo respetar algunos detalles arquitectónicos como los palcos laterales, obviamente no es lo mismo.
La persistencia del viejo Gaumont, aquél que tenía la novedosa pantalla de Cinerama gigante se transformó en el Espacio Incaa-Km.0, una iniciativa oficial para la difusión del cine nacional que cuenta con tres salas, incluyendo un bar de café en el entrepiso. Frente al Congreso Nacional, proyectan películas argentinas de estreno y la entrada es de un precio irrisorio de $ 4- (Un dólar con 35 centavos al tipo de cambio vigente). Jubilados, estudiantes y empleados del Estado abonan solo la mitad.


Asistir al ex Gaumont es una opción diferente, emplazado en un entorno barrial que contrasta con la uniformidad que ofrece el encierro del shopping, por lo que es posible apreciar ciertos matices interesantes (para algunos).
Tal vez el valor de la entrada, el gusto del porteño por el cine o el hecho de no leer el subtitulado por tratarse de películas argentinas, son causas que hacen que gran parte del público del ex Gaumont sean personas mayores. El cine abre a las 12:30 hs. a.m., pero unos minutos antes ya puede verse gente mayor esperando la apertura, como si regalasen algo o aguardando el pago de la jubilación.
Como en toda gran urbe que se precie, el cine puede ser una mediación a la soledad. En el ex Gaumont es posible ver como algún espectador solitario sale de una función para volver a sacar la entrada para otro film, y pasar así la tarde dentro del cine. A falta de pochoclos, en la calle hay un puesto de garrapiñadas y nunca falta algún “loco” de barrio que esté charlando con el acomodador previo a la función. Cualquiera de las tres salas casi nunca se llena, excepto cuando proyectan algún film argentino con algún actor de renombre, o más bien, popular, según cuentan algunos vecinos del cine.

Un dato curioso es la poca difusión, o peor aún, esta es adecuada, pero tal vez el problema para estos cines barriales es que el uso y la costumbre arraigo rápidamente a favor de las salas de cadena multinacional insertos en los shopping con todo su entorno de parafernalia del consumo. Por ejemplo un film de corte popular e infantil como “100% Lucha”, que en plena temporada de vacaciones de invierno bate récords de público, en el ex Gaumont los espectadores por función no llegaban a cuarenta personas. Y lo mismo ocurre con el cine nacional, por eso la función del Espacio Incaa-Km.0 es promover la industria vernácula subsidiando al nutriente principal: el espectador.

Al final, sea cual sea el sistema de proyección de cine que se imponga en el mercado comercial, se mantendrá sin dudas uno de los rituales más practicados del siglo XX… una pantalla, luz tenue al principio, la oscuridad total después, el potente sonido que emana de la imagen proyectada y toda la atención del espectador ante uno de los mayores y mas ingeniosos entretenimientos que inventó la humanidad y que estará por comenzar.


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3 comentarios:

Cecilia dijo...

hola!!

coincido totalmente con lo que decís.
El placer inigualable de ver una película en un cine de barrio en donde el que atiende la boletería y el acomodador son seres humanos y no adolescentes maleducados y entrenados solamente para llenarte las manos con pochoclo y demás pavadas, no se puede comparar con esas salitas miserables de los multicines en donde se escucha más el ruido de los que mastican que el sonido de la película.
Me hiciste recordar cuando íbamos con mi abuela a los cines Cuyo y Los Andes de la Av. Boedo, ahora hay un templo evangelista y un supermercado Coto respectivamente. No llegué a conocer el Nilo en donde ahora está Rodo, la tienda de electrodomésticos, solamente lo ví en fotos y era una maravilla.
Queda el Gran San Juan, en Av. San Juan y Sanchez de Loria, en el local de la Sociead Tipográfica, pero funciona como cine continuado y la verdad no es el tipo de cine que me interese ver :)

Saludos,

Cecilia

aumax dijo...

Gracias por el comentario Cecilia, yo tambien coincido con vos. Pero bueno, son matices. El mercado no tiene rostro ni le interesa el sentimiento humano...igualmente lo que aun no puedo entender es lo del pochoclo. ¿Por qué será que algunas cosas que hasta hace poco ni siquiera existían en nuestra sociedad, ahora resultan como imprescindibles?? Complejo de explicar. Saludos y gracias de nuevo pro el comentario.

carloslaboca2004 dijo...

me parece barbaro q se fomente el cine argentino por q en verdad es mui bueno espero q pronto se llenen todas las salas jajaja ¿PUEDE ALGUIEN RESPONDERME? EL DOMINGO ¿¿A Q HORA ES LA ULTIMA FUNCIÓN Y CUANTO SALE LA ENTRADA A Y DAN PAPÁ POR UN DÍA EN ESA ÚLTIMA FUNCIÓN?????
LES AGRADECERÍA LES DEJO MI EMAIL

carloslaboca2004@hotmail.com


MUCHAS GRACIAS SIGÁN ASÍIIIII