A partir de la lectura de la sinopsis de este film brasilero patrocinado por la Fundación Centro de Estudios Brasileros en Buenos Aires, es posible razonar que a pesar de presenciar una etapa histórica donde nos toca vivir una aparente comprensión de casi todos los diversos aspectos de la vida, sin embargo aún no se puede superar la intolerancia, uno de los principales y mas negativos caracteres de la civilización. La intolerancia religiosa y racial no es más que un comportamiento que encubre la obstinación y el egoísmo endémico del ser humano. Aunque esté escrito en portugués puede comprenderse el argumento del film. Otra mirada, un punto de vista diferente acerca de la intolerancia que puede verse en Buenos Aires.
Até Oxalá vai a guerra uma historia de racismo e intolerancia religiosa un documental de Carlos Pronzato y Stefano Barbi-Cinti miércoles 11 de marzo a las 19 horas
Premio de Melhor Filme Júri Popular no II Bahia Afro Film Festival em dezembro de 2008.
Sinopse: As ações violentas executadas pela Prefeitura de Salvador através da demolição do Terreiro Oyá Onipo Neto conduzido por Mãe Rosa da Avenida Jorge Amado, surpreenderam negativamente por configurar um ato de intolerância Religiosa.Salvador, a capital da Bahia é uma das cidades que tem o maior número de templos religiosos de todo o mundo, incluindo igrejas católicas e evangélicas, centros espíritas, casas de umbanda e terreiros de candomblé. É também a cidade que possui a maioria dos seus habitantes negros, mas onde o racismo em sua diversidade e sutileza acaba tendo ações devastadoras. Da educação e moradia, até o emprego e religiosidade sem esquecer o genócidio da população negra. O estado tem uma função fundamental na manutenção de tudo isto.Se o Brasil é o país mais aberto do mundo a todas as religiões e crenças, Salvador é a expressão máxima desta qualidade principalmente pela forte influência e presença das tradições oriundas da África. Nada justifica nos dias atuais ações como esta que causaram danos muito sérios a toda uma construção espiritual de muitos anos e que tiveram então a resposta enérgica e necessária do povo de candomblé. Oxalá vai a Guerra, e todo o Povo de Axé também, sempre que for necessário!
Puede resultar divertido hallar diferentes intervenciones urbanas en la ciudad. Si no se las busca específicamente, es interesente tropezar con ellas por casualidad, como tantas otras cosas…
A diferencia de los graffiti u otro tipo de carteles callejeros, las intervenciones aprovechan el soporte que pueden otorgar los ángulos de una pared, un desnivel, un puente o cualquier otra forma de la calle, como para darle profundidad, realismo o la tercera dimensión (aunque esto mencionado es sólo un mínimo aspecto).
Engañan a la vista de forma divertida y desestructuran con buena intención el paisaje urbano muchas veces tedioso de las grandes ciudades.
Esta intervención puede apreciarse mejor a partir del atardecer, y mucho mas en la oscuridad, con los faros de los automóviles que vienen por la calle Maure, para cruzar la avenida Álvarez Thomas; rebotando las luces contra esa pared, es entonces que uno se encuentra con este muchacho estampado sobre una puerta tapiada de una propiedad sin duda abandonada, que parece que a uno lo estaría observando. Aunque el efecto no es tan nítido durante el día, sí es apropiado para un aficionado tomar la foto en este momento.
En los últimos años ciertos emprendimientos inmobiliarios de notoria fuerza económica están creando en Buenos Aires algunos sectores cuyos nombres no figuran oficialmente en los mapas de la ciudad, pero si en la conciencia colectiva. Así puede hablarse de los diferentes Palermo (Soho, Hollywood, Queens), e incluso hasta de Congreso (no existe como nombre de barrio aunque se encuentra dentro de Balvanera).
Uno de los últimos casos es Madero Harbour, detrás del dique 1, cuya entrada más cercana es la de avenida Brasil, y a pocos metros del Casino Flotante, dentro de Puerto Madero.
Se trata de un importante emprendimiento que se destaca porque será un complejo de viviendas, oficinas, shopping y hoteles que por ahora está en acelerada construcción desde el pozo de obra.
La apreciación es que en Buenos Aires, cuando se trata de este tipo de grandes proyectos inmobiliarios, orientados a admitir a grandes poderes adquisitivos, el Estado (en este caso Gobierno de la Ciudad y sea el poder político que sea) se encarga en primer instancia de afianzar el espacio público, de cuidarlo y embellecerlo como no se observa en ningún otro lugar. Para este caso, la implementación de semáforos, el ensanchamiento de la avenida Brasil y la habilitación de calles antes cerradas parecen refrendarlo.
Por ahora, lo más concreto de Madero Harbour es la plaza, con mantenimiento y cuidados que se encuentran a cargo de Gnvgroup, la desarrolladora inmobiliaria que está a cargo del proyecto Madero Harbour. (Fuente: aclaración mediante mail de la empresa www.salemviale.com.ar , consultora de Comunicación de Madero Harbour.)
Similar reflexión en referencia al espacio público surge en relación a los alrededores del Hotel Faena (en momentos que se estaba construyendo) e incluso en la avenida Bullrich, donde se encuentra la mezquita de Buenos Aires.
En este caso puede observarse la plaza ya terminada (perteneciente al complejo de Madero Harbour). Más atrás pueden observarse los edificios más altos de la ciudad, destacándose El Faro y Le Parc (aún en construcción y vecinos por pocos metros al Harbour). Este complejo puede observarse llegando a la ciudad desde diferentes puntos distantes, convirtiéndose actualmente en un nuevo paisaje de la dinámica urbana.
Son expresiones plásticas que van matizando a la ciudad con estética y especialmente creatividad. Cada vez hay más y en lugares tan poco concurridos que parecen olvidados, como esta plazoleta en la calle Cochabamba, llegando a Sarandí, una cuadra antes de la subida a la autopista 25 de Mayo en dirección al oeste.
Hay poca información acerca del autor así como pocos graffiti que arruinen esta obra, por suerte.
Cuando no está navegando alrededor del mundo, la fragata descansa en la dársena del Apostadero Naval Buenos Aires en el puerto porteño. Para poder admirarla, la entrada más cercana es la de avenida Córdoba, desde donde ya se pueden apreciar los mástiles que incluso pueden observarse desde algunos puntos en los alrededores.
El mascaron representa por supuesto a la República Argentina en una figura femenina; coronada con el gorro frigio, antiquísimo símbolo de una de las adquisiciones mas apreciadas del hombre: la Libertad. Como toda tradición marina, abundante en presagios, el mascaron cumple la función de resguardar de los peligros a la nave y su tripulación. El notable trabajo lo realizó el escultor español Carlos García González.
Desde los tiempos mitológicos de la nave Argo de Jasón y los Argonautas, el mascaron de proa era un componente fundamental a tener en cuenta en la construcción de los navíos. En “Los Mitos Griegos”, Robert Graves recoge de Valerio Flaco y Apolodoro el testimonio de que la propia Atenea puso un mástil oracular en la proa del Argo, cortado del roble de su padre Zeus en Dodona. Esta proa “…tenía una graciosa forma curvada como el cuello de un cisne, pero terminaba en una cabeza tallada de carnero…”. De esta manera imagina Graves en “El Vellocino de Oro” (en una fusión interesante entre la poética y el relato histórico) a la mítica proa de la nave Argo.
Objetos ya en desuso debido al inevitable avance de otras maravillas de la modernidad, pero no exentos de la belleza que solo la paciencia del trabajo artesanal le puede otorgar.
Algunos enlaces interesantes acerca de la fragata:
Casi todo el país, y en especial Buenos Aires en estos momentos previos a la presentación de los vehículos, están pendientes de la versión París-Dakar 2009 a realizarse entre Argentina y Chile.
El 02 de enero de 2009 se realizó una largada simbólica desde el Obelisco, previo a la largada oficial, como para que la gente observe y admire los vehículos de la carrera.
Por avenida Libertador, y sin cortar el transito, los espectaculares vehículos se desplazaban mezclándose con los particulares y los taxis.
En principio fueron las motos las que salieron desde La Rural en Palermo hasta el centro porteño. Podía verse como motos particulares también los acompañaban, sacaban fotos e incluso charlaban mientras marchaban por la avenida. La mayoría de los motociclistas de los diferentes países desfilaban en una rueda (haciendo willie) o parados sobre las motos, con buena predisposición, saludando a todos, dejándose tomar fotos y charlando también.
Cada semáforo en rojo sobre avenida Libertador era aprovechado por los curiosos para saludar y desear suerte a los corredores, pero especialmente para observar de cerca a las camionetas por fuera y por dentro.
Algunos corredores podrían sentirse personajes famosos ante el entusiasmo de los porteños.
Corredor brasilero abordado por fanático del automovilismo sobre avenida 9 de Julio.
Sobre la avenida 9 de Julio no se cortó el tráfico, por lo cual cualquiera podía avanzar acompañando a los vehículos, bajarse, tomarse fotos y compartir con los corredores, todo en armonía y clima festivo.
Pareja mixta, una belga y un francés.
Muchos argentinos son bastante fanáticos de los autos de competición. Se asiste en multitudes a las diferentes carreras de diversas categorías, e incluso cuando Buenos Aires era sede de Fórmula 1, el autódromo desbordaba. Por eso, hay muchos que no desperdiciaron la oportunidad para observar los motores y el
instrumental de las camionetas.
Es de esperar que en este día, todos los argentinos sepan de automóviles más que los propios entendidos.
Sobre la avenida Herrera, en Barracas, se ubica este complejo de edificios que se caracteriza por la fachada multicolor y que le otorga al barrio cierta singularidad. El artista Pérez Celis tiene su estudio allí y principalmente está ocupado por oficinas.
Una nota del diario Clarín (25.06.2007) sintetiza un emprendimiento inmobiliario, que a diferencia de otros barrios, recicla edificaciones en lugar de destruir viejas y levantar nuevas, como sucede en otros barrios.
"Barracas es atractiva porque todavía se pueden conseguir terrenos o fábricas abandonadas a precios mucho más bajos que en el resto de la Ciudad", señala Gustavo Fernández, de la desarrolladora Edelven, que en 1998 apostó por el barrio transformando al edificio de la Compañía General de Fósforos, en California al 2000, en el complejo de oficinas Central Park. El frente de este edificio fue pintado por Pérez Celis, que ahí tiene su estudio.
"Son 50.000 metros cuadrados de oficinas, el 80% de las cuales están alquiladas —dice Fernández—. En 2006 incorporamos otro edificio, con otros 5.000 metros sobre la calle Herrera, y ahora 3.000 metros más". La firma de jeans Levi's acaba de alquilar un local de 500 metros en Central Park (California y Herrera), para poner un outlet. "Estamos preparando más locales para atraer marcas y convertir a esa área de Barracas en un polo de outlets", anticipa Fernández.
El reciclado de viejas fábricas parece ser un recurso que capitaliza la estructura edilicia formidable de lo que fue el intento industrial de una ciudad y un país en vías de desarrollo, pero que solo en eso quedó…en las vías…un proceso sistemáticamente truncado por los intereses personales y la torpeza de ciertos gobernantes.
Buenos Aires es una capital sudamericana donde han confluido, a partir de la conquista y los vaivenes demográficos, diferentes corrientes migratorias; por lo que posee ciertas construcciones que evocan a los lugares de origen que imaginaron sus constructores, ya sea por una melancólica reminiscencia de ultramar, una obediencia política o simple simbolismo.
A pesar de que en la actualidad las migraciones se producen a una escala mayor, es notorio que el tipo de construcción estilo réplica o con reminiscencias al lugar de origen es poco reproducido en cualquier lugar del mundo, con excepción tal vez en los barrios étnicamente orientados al Lejano Oriente de las grandes ciudades occidentales, donde es mas notorio (por ejemplo barrios chinos o coreanos en Buenos Aires o barrios de raíz islámica en Londres). Por supuesto que comparativamente con las construcciones de principio de siglo, esta escasa producción de rasgos arquitectónicos actuales elaborados por las vigentes corrientes migratorias obedezca a diferentes contextos, cuando los conceptos de Estado y Nación estaban en plena formación a principios del siglo XX (y un poco hacia atrás también) y suponían la emergencia de revelar ciertas tendencias o inclinaciones político-sociales.
En la Diagonal Norte Roque Saénz Peña (entre Bartolomé Mitre y Maipú), ubicado en una pequeña manzana triangular se halla emplazado el edificio que ahora alberga al Banco Comafi. La función de la edificación fue la misma desde sus comienzos, emparentada al ideal (de progreso dentro del floreciente modelo agro-exportador a comienzos del siglo XX) que llevó a la construcción de la Diagonal y las entidades financieras que en su mayoría y en simétrica forma la albergan.
el edificio fue construido por Francisco Gianotti, italiano por supuesto, es de principios del 1900 y en un principio fue laCompañía de Navegación ltalia América, posteriormente convirtiéndose en el Banco di Napoli, que sin duda los memoriosos que caminaron el centro porteño deben recordar.
De acuerdo a esta misma página, el estilo arquitectónico en su parte exterior es con decoración gótica veneciana, con reminiscencias del Palacio Ducal de Venecia, lo cual, en comparación, puede notarse a simple vista en los arcos y las columnas.
Palacio Ducal de Venecia
Uno de los detalles más significativos es la magnífica escultura de la Loba amamantando a Rómulo y Remo que domina la esquina de Bartolomé Mitre y Maipú, mejor percibida por quienes vienen por Mitre que por Maipú, que no solo parece evocar a la grandeza de Roma, sino también a una de las dos corrientes migratorias más potentes que construyó demográficamente al país.
Si bien la leyenda de Rómulo y Remo es de las mas difundidas mundialmente, vale la pena repasar un fragmento de la misma a partir de uno de los prosistas más recordados de Roma, tanto por su poética como por su temática; el libro Fastos de Ovidio es fuente ineludible para investigadores, mitógrafos y curiosos de la vida de Roma y los inicios del imperio, ya que Ovidio vivió durante la época de Augusto, a poco de la muerte del César, cuando la ciudad y sus áreas de influencia comenzaban (al mismo tiempo) no solo a alejarse de la vida republicana, sino también a expandirse a través de las armas y el refinamiento más avasallador aún de la civilización.
Cuando Ovidio reseña magistralmente la razón del día de la fiesta de los Lupercos (15 de febrero), una antigua fiesta “pagana” que tiene una derivación del nombre “Lupercal” como un lugar donde “…La vestal Silvia dio a luz un fruto celeste, cuando su tío paterno administraba el reino. Éste ordenó llevar a los pequeños y ahogarlos en el río. ¿Qué es los que estás haciendo? Uno de ellos será Rómulo. Los sirvientes cumplen a regañadientes la orden deplorable, pero llorando llevan a los gemelos al lugar ordenado. El Albula, que se convirtió en el Tíber porque Tiberino se había zambullido en sus olas, iba crecido casualmente con las aguas invernales. Aquí, donde ahora están los foros y yace tu valle, Circo Máximo, se podían ver las barcas dando vueltas. Cuando llegaron allí (pues no podían avanzar más), dijo uno u otro de ellos: “¡Pero qué parecidos son! ¡Qué hermosos son los dos! Sin embargo, éste es el que tiene más vigor de los dos. Si la casta se ve en la cara, y no engaña la apariencia, sospecho que en vosotros hay no sé qué divinidad…Ahora bien, si algún dios fuese el autor de vuestra existencia, os traería ayuda en una ocasión tan crítica. También vuestra madre os traería ayuda, si no estuviera necesitada de ella, que en un solo día ha sido madre y se queda sin hijos.
¡Seres nacidos a un tiempo y que a un tiempo vais a morir, id a las aguas a un tiempo!”. Terminó y se los quitó del pecho. Los dos dieron un vagido a la vez, como si se hubiesen enterado. Los sirvientes volvieron a sus casas con las mejillas humedecidas. La arqueta los sostuvo, como había quedado, en la superficie del agua. ¡Ay, qué gran destino levaba la pequeña tablilla! La arqueta, impulsada entre selvas sombrías, se detuvo en el barro conforme disminuía la corriente de agua. Había un árbol, del que quedan vestigios; y la higuera que ahora se llama “Rúmina”, era la higuera de Rómulo. Una loba recién parida llegó hasta los gemelos expuestos; ¡Oh maravilla!: ¿Quién puede creer que el animal no hizo daño a los niños? No hacer daño es poco, incluso les hace un beneficio: ¡A quienes la loba alimenta unas manos parientes fueron capaces de intentar perderlos! Se paró, y con el rabo acariciaba a las tiernas crías, y con la lengua lamía la figura de los dos cuerpos. Podría conocerse que eran hijos de Marte: no tuvieron temor. Ellos tiran de las ubres y se alimentan con ayuda de una leche que no era la prometida. Ella dio nombre al lugar, y el lugar, a su vez, a los Lupercos. Grande es el premio que tiene la nodriza por la leche que les dio…” (Ovidio, Fastos, compuesto entre el 3 y 8 d.c. Edicomunicación s.a., España, 1999)
E aquí como Ovidio relata parte del mito de origen de la grandeza y la belicosidad que oficio de sostén a Roma. Como resalta en esta pequeña muestra, su poética, el dramatismo de la decisión de la condena de los gemelos, y esa historia tan repetida en la antigüedad (a pesar de lo fragmentado que nos llegan las historias al presente) de la canasta a la deriva por el río y salvada de alguna manera, en este caso por la Loba, que en el relato de Ovidio no solo es trágica, sino también conmovedora.
Por el mismo Ovidio (aunque es historia por muchos conocida) es posible saber en otros pasajes de Fastos, que Rómulo y Remo son el producto del ultraje del dios Marte sobre la vestal Silvia, de que el propio Rómulo mato a ese tirano tío que los mandó asesinar ya convertido en un guerrero destinado al mito…reproducido después de dos mil años no solo en esculturas, rasgos arquitectónicos o nombres propios, sino también en usos y costumbres de las sociedades actuales, ya que no hay que olvidar que Roma, entre otras cosas está demostrado que fue el inicio de la modernidad del mundo occidental.
Aunque dispersos por la ciudad, existen singulares exponentes de la estética Art Déco en Buenos Aires realizados en los años 30´ del siglo XX y que resultan interesantes para descubrir. Tan solo basta levantar un poco la mirada y distinguir entre los edificios algunos rasgos característicos. Estos pueden ser (entre muchos): “perfiles escalonados en los rascacielos...escalonamientos telescópicos y grecas, obsesiva recurrencia formal al cuadrado, revoques de texturas rugosas…magnificencia ornamental…rasgos náuticos…” [1]
Ex diario Crítica
Desde el año 1928 con dirección en la avenida de Mayo 1333, la fachada del Ex Diario Crítica “…se compone a partir de tres paños separados por esbeltas pilastras que, partiendo del zócalo, recorren toda la altura del edificio. El sector central está dominado por un imponente arco que arranca en el primer piso- destinado al Directorio-…esta área concentra el énfasis ornamental del conjunto, visualizado en el marco superior escalonado y profusamente decorado, a la par que flanqueado por cuatro importantes esculturas de bulto que emergen de elementos minerales o vegetales estilizados.
Detalle de las figuras simbólicas
Es de destacar el carácter indudablemente simbólico de las mismas –en un texto de la época se habla del “dominio del espíritu sobre la materia”-, así como su decidida adscripción a la estética Déco, a la que también responde la cresta facetada que corona el frente 2]
También cabe agregar otro rasgo, los balcones con forma de proa de barco.
Teatro Metropolitan
Al igual que los mas emblemáticos teatros porteños (Ópera, Gran Rex, Broadway, Normandie aún en actividad), el Metropolitan (Av. Corrientes 1343, edificado entre 1936/1937) es parte de los edificios culturales con estética Art Déco, reflejando de esta manera como la incipiente cinematografía de los años 30´ plasmaba en esta estética renovadora el adelanto tecnológico de la diversión, además de la robustez y novedad de la industria. Las influencias en estos edificios son estadounidenses, especialmente influenciadas por el Radio City Music Hall de Nueva York (1933).
Vale la descripción técnica de estos admirables ejemplares arquitectónicos destinados a perdurar en el tiempo, al igual que los grandes monumentos mesoamericanos en los cuales los arquitectos del movimiento se han inspirado a comienzos del siglo XX: “La fachada, totalmente revocada en símil piedra, muestra una composición simétrica en cuyo eje central se eleva una torre con el característico escalonamiento Déco que, junto con el tratamiento de fuertes líneas verticales, otorgan al conjunto un efecto de mayor altura que la que objetivamente posee[3]
Si bien en Buenos Aires no existe un barrio o distrito que aglomere edificaciones Art Déco, como por ejemplo en Miami, los rasgos del estilo están dispersos en la mayoría de los barrios porteños y pueden observarse con enorme diversidad, tanto en pequeños detalles (reminiscencias en puertas, fachadas, balcones) como en un conjunto (edificios).
En Buenos Aires existen muchos más exponentes que pueden admirarse. Los más conocidos son: el Citibank casa central, el City Hotel, el Hospital Ramón Sarda, la Iglesia Evangélica Metodista de la Boca, el edificio Kavanagh en Retiro entre muchos.
La excelente Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco, 2007 menciona brevemente las características del movimiento desde el punto de vista artístico: “…En el caso europeo, los orígenes del Art Déco reconocen conexiones e influencias sumamente diversas: desde la Secesión vienesa , el Expresionismo alemán y el Neoplasticismo holandés, hasta los Ballets Russes de Diaghilev, a todo lo cual debe sumarse el ecléctico repertorio formal aportado por los grandes descubrimientos arqueológicos de la época –el de la tumba de Tutankamón, en 1922, produciría un impacto determinante-, con la consecuente revaloración de las antiguas culturas egipcias y asirio-caldea.
A su vez, el Art Déco estadounidense se caracteriza por un gesto de explicito rescate estético de las culturas prehispánicas mesoamericanas…cuyo desarrollo puede distinguirse en el perfil escalonado de los rascacielos neoyorquinos de la década de 1930 [4]
Esta síntesis denota que la explicación más exhaustiva del movimiento debe considerarse dentro del contexto único e irrepetible que responde a una etapa fundamental del siglo XX, entre las dos guerras mundiales.
Esta publicación que puede adquirirse a bajo costo en la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (principal apoyo bibliográfico de este post) resalta y afirma (al menos en el texto) un patrimonio cultural esencial de la ciudad que a lo largo del tiempo resulta ser parte de la identidad de la ciudad junto a otros estilos como el Neoclásico o el Neocolonial. Es de esperar que dentro de la actual coyuntura de demolición y posterior edificación moderna que provoca el voraz y muchas veces agresivo mercado inmobiliario, las autoridades tomen los recaudos necesarios para que este patrimonio invaluable no se deteriore ni desaparezca.
Nota relacionada en este blog con fotos del teatro Ópera:
Para algunos puede ser un lugar de fe, para otros un lugar histórico e inclusive el único solar que quedó de los antiguos esclavos negros en el país. La capilla de los Negros se halla en Chascomús a poco más de 100 kilómetros de Buenos Aires y es una alternativa de paseo cultural en uno de las poblaciones más concurridas por el miniturismo.
Hoy en día en cada gran ciudad hay un barrio Chino. En Buenos Aires se da una peculiaridad, ya que los inmigrantes están diseminados, especialmente visibles en los minimercados chinos y algunos restaurantes, pero el mayor colorido y la concentración mas característica de esta población se puede ver en tres cuadras del barrio de Belgrano.
Comienza, podría decirse en la intersección de Juramento y Arribeños, en el barrio de Belgrano, a solo metros de la estación de tren. Son solo tres cuadras con algunos comercios en calles laterales, ya que poco mas allá de la calle Mendoza la influencia china se va diluyendo y el barrio de Belgrano vuelve a adquirir su apacible característica porteña.
Lo interesante es que durante el paseo pueden verse ciertas curiosidades. Una versión en chino del libro Tiburón, el mismo de la película que hizo famoso a Steven Spielberg.
Los gatitos de “la abundancia” que mueven el bracito son un clásico.
Las alcancías también están asociadas a la abundancia. Los chinos, al parecer, por lo que se ve y lo poco que se los conoce, subliman la fortuna. Los casinos locales dan testimonio de esto también.
Potpurrí de inciensos importados, a buen precio.
Puestos callejeros de comidas dulces. Es peculiar que en un negocio que parece de cierta categoría en ropa, en un costado hayan abierto el vidrio como para facilitar la venta de estos productos en la calle. Los porteños y visitantes disfrutan y degustan.
Calamar y pescado eviscerado y disecado. Se vende en la calle. No hay muchos puestos, pero a toda oferta siempre hay una demanda.
La milenaria medicina china y un mapa de los puntos que curan el dolor. A algunos les da resultado. La acupuntura es recomendada por algunos médicos clínicos con formación occidental, especialmente para hernias de disco.
Si se agranda la foto puede verse en detalle los íconos que indican que parte del cuerpo repercute si se toca adecuadamente algún sector de la planta de los pies. Estos locales de medicina china están llenos de porteños y orientales por igual.
Muchos restaurantes de cocina china.
Los chinos parecen ser versátiles, en poco tiempo de residencia adaptan los nombres porteños con los propios.
Aún viviendo fuera del lugar de residencia, algunas costumbres culinarias no se alteran, como por ejemplo las garras de pollo o gallina que se comen en China y algunos países del Lejano Oriente. Esta costumbre parece ser aprovechada comercialmente por Argentina, ya que se dice que es uno de los principales exportadores de este corte, que en nuestro país no se consume. El destino principal es, por supuesto, China.
Este sector del barrio de Belgrano es un paseo curioso y agradable para el porteño medio. Como todo barrio chino, y aún como se observa en los estereotipados que se ven en los films americanos ambientados en San Francisco o Nueva York, es posible conocer y vivir los usos y costumbres de un país que siempre resultó misterioso a la cultura occidental, donde se puede comer en restaurantes y en la calle, degustando la comida china característica, incluso sushi hecho por los chinos, que es como más “industrial” que el japonés y el chow fan o fideos que se pueden comer de parado en la calle.También es posible oler aromas diferentes y oír al pasar extrañas lenguas de quién sabe que lugar de la China.
Se puede caminar y admirar el colorido de las vidrieras y los negocios. Se puede regatear la compra de ropa, baratijas y adornos. Mientras que muchos porteños ya están acostumbrados a la presencia china, aceptándola con complacencia, en otros visitantes del barrio chino puede observarse algunas caras de curiosidad, pero nunca indiferencia ante estas nuevas coyunturas urbanas.
Esta fusión cultural hace que los festejos del Año Nuevo chino sean multitudinarios, no por la cantidad de residentes, sino por la cantidad de porteños que asisten al festejo. Vale tener en cuenta que para esta fecha hay que asistir bien temprano para poder apreciar la potencia del Dragón Chino.
Muchas veces la calle en que uno vive o trabaja, si bien el nombre parece familiar, el origen o la razón del mismo puede resultar desconocido. En general, al menos en Buenos Aires, las denominaciones de las calles tratan no solo de próceres sino también de personajes que protagonizaron hechos históricos, pero cuya biografía se ignora por completo. O también batallas olvidadas en el tiempo, que ni siquiera en la escuela se mencionan. Igualmente cada nominación obedece a un contexto, vinculado la mayoría de las veces con el poder oficial de turno, aunque en otros casos las denominaciones obedecen a la tradición, uso y costumbre, es decir, a como la gente del lugar menciona un sitio con persistencia en el tiempo. Brevemente puede mencionarse que desde 1580, con la fundación de Juan de Garay, la única denominación es la de “Plaza Mayor”. Con el correr del tiempo, la primera nomenclatura está relacionada a un carácter esencial de la ciudad, del que la historia podría avergonzarse, pero que las circunstancias parecen haber llevado a otra cosa que no sea el contrabando. Esto ocurre en el año 1734. Los nombres en su mayoría son de santos católicos y vinculadas edificios públicos de la época, aunque otras eran designadas por el nombre de algún vecino importante. La finalidad era la individualización de los vecinos. En 1808 muchas calles fueron cambiadas a los nombres de los héroes de la Reconquista y Defensa contra las invasiones inglesas. Para 1822 otra transformación de la nomenclatura en el centro de la ciudad alude a algunas batallas, regiones y países, los cuales muchos de ellos perduran en la actualidad (Maipú, Chacabuco, Venezuela, Perú).[1] Más cambios continuaron, pero sería extenso mencionarlo aquí. Existe una publicación editada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que recopila absolutamente todas las calles, barrios y espacios públicos de la ciudad. Se llama “Barrios, calles y plazas de la ciudad de Buenos Aires: Origen y razón de sus nombres”, Buenos Aires, 1997. También hay ediciones posteriores con las modificaciones catastrales que merece toda ciudad dinámica. Algunas calles pueden resultar curiosas por su nombre o su significado. A continuación se transcribe del libro mencionado algunas de ellas, por orden alfabético, donde se especifica el año de la reglamentación de la designación y la descripción de la razón del nombre, y por último el barrio por donde circula principalmente: ACOYTE (1893): lugar de la provincia de Salta donde José Antonio Ruiz, al mando de una partida de gauchos, vence el 13 de febrero de 1818 a un destacamento realista muy superior en número. Barrio de Caballito. ACHUPALLAS (1972): triunfo del ejército libertador al mando del mayor Antonio Arcos, el 4 de febrero de 1817. Barrio Villa General Mitre. APULE(1904): combate librado en Neuquén el 2 de febrero de 1883, durante la campaña del desierto, entre las fuerzas del capitán Adolfo Drury y el cacique Sayhueque. Barrio de Parque Patricios ALPATACAL(1927): lugar del departamento La Paz en la provincia de Mendoza, donde ocurrió un accidente ferroviario que costó la vida a numerosos cadetes de la Escuela Militar de Chile, el 7 de julio de 1927, cuando se dirigían a Buenos Aires para asistir a la inauguración del monumento al General Bartolomé Mitre, que se inauguró al día siguiente. Barrio de Liniers. ARRIBEÑOS(1893): regimiento de infantería creado durante las invasiones inglesas y formado por oriundos de las provincias del norte o de “arriba”. Arribeño significa ser procedente de las tierras altas. Barrio de Belgrano. BATHURST(1904): Guillermo Bathurst (1796-1844), marino; actúa en la guerra contra el Brasil y en la campaña al desierto en 1833. Barrio de Boedo. LA BLANQUEADA (1928): nombre tradicional con que se conocía al actual barrio de Belgrano y que provenía de una pulpería que por el color de sus paredes era denominada “la blanqueada” o “las blanqueadas”. Estaba ubicada en lo que hoy es la intersección de Cabildo y La Pampa, en su esquina noroeste. Barrio de Villa Devoto. BRUIX (1904): Alejo Bruix, (¿ - 1826), coronel de origen francés; combate en Maipú, Riobamba, Pichincha, Junín y Ayacucho. Barrio de Mataderos. CANGAYE(1931): reducción para indios mocovíes fundada en la actual provincia del Chaco por Francisco Gabino Arias en 1781. Barrio de Versalles. CAZADORES (1893): cazadores correntinos, nombre del cuerpo enviado por la provincia de Corrientes para combatir contra la invasión inglesa de 1806. Barrio de Belgrano. CORRALES VIEJOS (1988): nombre con que se conoció durante mucho tiempo al barrio de Parque Patricios, por haber estado en este lugar el Matadero del Sur. Barrio de Parque Patricios. COTOCOLLAO (1933): municipio y llanura del Ecuador en la provincia de Pichincha. FILIBERTO(1893): combate librado durante la guerra contra el Brasil el de febrero de 1828, por el coronel Ángel Pacheco en los potreros de Filiberto. Barrio de Mataderos. EL FOGON (1949): lugar donde se enciende el fuego en las cocinas de estancia y alrededor del cual se reúne la peonada al amanecer o en la noche y también durante los días de lluvia. Barrio de Villa Pueyrredón. JURAMENTO (1893): río que con el nombre de Pasaje nace en el borde de la Puna, en Salta y atraviesa luego Santiago del Estero y Santa Fe para desembocar en el Paraná con el nombre de Salado. En sus márgenes, el 13 de febrero de 1813, Belgrano prestó juramento de obediencia a la Asamblea General Constituyente e hizo jurar la bandera por sus tropas, bautizando a este curso fluvial con el nombre del Río del Juramento. Barrio de Belgrano. KING (1904): Juan King (1800-1857), marino de origen irlandés; combate durante la guerra contra el Brasil; comandante del bergantín goleta “Vigilante” y de la fragata “25 de Mayo” en 1841, y del bergantín “General Belgrano” en 1844. Barrio de Coghlan. LAURELES ARGENTINOS (1960): nombre de un club fundado por los vecinos de Villa del Parque en 1947 y que se transformó en el centro de reunión del barrio. Al establecerse su sede en este pasaje que carecía de denominación, la costumbre popular le asignó el nombre del club, circunstancia ésta que, a pedido de los vecinos, se oficializó por parte de la Municipalidad. Barrio de Villa Devoto. LEONES (1944): combate de la cañada de los leones librado en octubre de 1857 entre los indios del cacique Coliqueo y las fuerzas del coronel Emilio Mitre. Barrio de Monte Castro. MANDISOBI(1944): localidad del departamento de Federación, provincia de Entre Ríos. Su pueblo fue fundado por Belgrano el 16 de noviembre de 1810. Barrio de Barracas. MIRAVE(1904): pueblo del Perú en cuyos alrededores tuvo lugar el combate del mimso nombre el 22 de mayo de 1821 en el curso de la primera expedición de Puertos Intermedios dispuesta por San Martín. Las fuerzas patriotas estaban al mando de Miller. Barrio de Parque Patricios. EL MISIONERO (1944): poesía de Ricardo Gutiérrez que exalta la conquista espiritual de América. Barrio de Villa del Parque. MOM(1904): Pedro Mom (1785-1869), capitán de marina de origen belga; combate en 1811 en San Nicolás donde cae prisionero; comandante de la sumaca “Galvéz” en 1815 y del falucho “San Martín”, con el que participa en la expedición de Viamonte a Santa Fe; establece con su goleta “Mosca” un servicio regular entre Buenos Aires y Montevideo. Barrio de Parque Chacabuco. MOMPOX (1893): Fernando de Mompox y Zayas (¿ - ?), jurisconsulto y funcionario; participa en la revolución comunera de Asunción en el período 1725 – 1735. Barrio de Constitución. MONTE DINERO (1904): cerro de la provincia de Santa Cruz, en el límite argentino-chileno. Barrio de Parque Chacabuco EL NENE (1933): libro de lectura publicado por el profesor Andrés Ferreyra que supera a la “Cartilla” de Marcos Sastre y con el que aprenden a leer varias generaciones de argentinos. Barrio de Monte Castro. ÑANDUTI (1931): voz guaraní que designa al tejido criollo que imita el de cierta telaraña; primitivamente fue trabajado por las mujeres del Paraguay y está generalizado hoy en todo América del Sur para toda clase de ropa blanca. Barrio de Floresta. PESCADORES (1893): combate librado el 27 de noviembre de 1820 entre los realistas al mando del coronel Valdés y los patriotas al mando del teniente Juan Pascual Pringles, en la punta de Pescadores sobre el Pacífico. Barrio de Flores. SOLDADO ARCHIVISTA MIGUEL SANTI (1931): Miguel Santi (¿ - 1930), soldado artillero que muere durante los sucesos revolucionarios del 6 de setiembre de 1930. Barrio de Liniers. VIEJOBUENO (1944): Domingo Viejobueno (1843-1901), general; combate en Pavón, en la guerra contra el Paraguay y en la lucha contra el indio; jefe de Policía de Buenos Aires de 1877 a 1879 y de 189 a 1893; director del Parque de Artillería de 1885 a 1890. Joaquín Viejobueno (1806-1885), coronel; combate durante la guerra contra el Brasil y en la defensa de Buenos Aires en 1852; ministro de Guerra y Marina en 1857; combate en Pavón y en la guerra contra el Paraguay. Joaquín Viejobueno (1833-1906), general; combate en Cepeda, Pavón y en la guerra contra el Paraguay; participa con Leandro N. Alem en la revolución de 1890. Homenaje conjunto a los tres militares que sirvieron al país si apartarse en ningún momento de la línea de honor a que ajustaron sus vidas. El coronel Joaquín Viejobueno era padre de los dos generales. Barrio de Mataderos.
Las fuentes de este extenso y minucioso libro se basan en la revisión y lectura de los decretos y reglamentaciones que dieron nombre a las calles, además de una extensa bibliografía, investigación de mapas y planos catastrales.
Buenos Aires brinda todo tipo de espectáculos, los principales se exhiben en la calle de los teatros: Corrientes. Entre agosto y septiembre Luis María Pescetti presento “En Concierto”, un show donde después de una canción venía otra con participación de los chicos y los grandes que lo acompañaban. Pescetti escribe e interpreta canciones para niños, habla de sus problemáticas (los miedos, las comidas, los hermanos, los padres…), cuenta chistes, escribe libros, los recitales son participativos y hace e hizo muchas cosas más; además también se divierten los grandes. Es argentino pero anduvo por México, donde es bien conocido, y otros países latinoamericanos. Los que lo siguen, chicos y grandes, son fanáticos, ya que saben de memoria sus canciones durante las funciones. Sin embargo, no tiene la suficiente masividad como para que lo conozcan los chicos en la misma medida que a algún otro personaje mediático, por decirlo de alguna manera. Será que su producción es inteligente, natural, sutil y realista, bastante alejado de lo que puede observarse en el rubro infanto-juvenil en los medios masivos actuales. Una curiosidad es que la biblioteca del jardín de infantes y primaria Proyecto Sur lleva su nombre.
La página muestra bastante de su producción: http://www.luispescetti.com Vale la pena ver algunos fragmentos de su último recital en el teatro Metropolitan 2 de Buenos Aires, el 07 de septiembre.
Quizás Camelot es el único lugar en el país para conseguir “todo” lo que sea en materia de cómics. Una variedad abrumadora y actualizada en historietas viejas, clásicas, nuevas y raras, manga y muñecos de todas clases, así como un universo de merchandising (tazas, remeras, pins y otros objetos).
En la avenida Corrientes 1388 se encuentra el local a la calle, de pequeñas dimensiones que incluso en fin de semana se puede entrar a curiosear, aunque los dueños cuidan de que el recinto no se llene, ya que casi es imposible caminar debido a la cantidad de muñecos.
El Corto Maltés anduvo por todo el mundo, incluido la Argentina, donde andaba tras los pasos de Butch Cassidy y el Sundance Kid en la Patagonia. La historieta se llama “Tango”.
Al lado del local se halla la galería, donde se exponen los muñecos más impactantes (muchos en tamaño real) y por donde deambulan fanáticos del género. Uno de ellos está solamente dedicado a Star Wars (la Guerra de las Galaxias) donde hace un tiempo había un Chewbacca que se supone era de dimensiones reales (al personaje de la película por supuesto), es decir que medía alrededor de dos metros.
Si bien hay carteles que dicen que los personajes son solo de exposición, se dice que se vendió. No es difícil descartar que en este hobby haya coleccionistas que estén dispuestos a pagar lo que sea con tal de tener semejante personaje en una habitación.
Sin dudas que el Guasón es el mejor de los villanos y el alter ego de Batman
Un sucedáneo del Drácula de Coppola, el interpretado por Gary Oldman. Acaso uno de los mejores en la cinematografía. Este local esta solamente consagrado al viejo vampiro.
Uno de los locales de la galería donde se destaca el busto del último Bond, con el rostro del actor Daniel Craig.
Actualizada permanentemente, vale la pena pasar por su página web:
Puede observarse en la fachada las cuatro falsas pilastras, el bajorrelieve tipógrafico que dice “LA FRATERNIDAD” y a ambos lados las águilas geometrizadas, lamentablemente tapadas por los cables de alumbrado. (foto propia).
Emplazado en el barrio de Balvanera, apenas a una cuadra del Congreso Nacional, en la calle Hipólito Yrigoyen al 1900, se erige el viejo teatro Empire, formando parte del edificio que pertenece al sindicato La Fraternidad, uno de los más antiguos del país (121 años) por pertenecer a los empleados del ferrocarril, y aún con una fuerte presencia en la política local.
El sindicalismo argentino, a partir del gobierno peronista cobró suma importancia, logrando emparejar en muchos aspectos el estilo de vida del obrero argentino a los standards mas emparentados con la clase media. Logros sociales impensados para la época fueron alcanzados por la clase trabajadora. Dentro de este marco, e incluso anterior al gobierno peronista, la sala de espectáculos del futuro teatro Empire fue un proyecto cuando el sindicato ferroviario llamo a concurso público para la construcción de la sede. Indicando esto la fortaleza del sindicato teniendo en cuenta que previo a 1945 el gobierno era de índole conservadora. Incluso a partir de 1942, el viejo teatro fue arrendado como auditórium de LR3 Radio Belgrano, cuando no existía la televisión y a las radios podía asistir el público, ya que las principales atracciones eran las orquestas en vivo y las radio-novelas. Ese concurso para ejecutar la obra fue ganado por Jorge Sabaté (1897-1991), quien no solo fue arquitecto, sino también Intendente de la Ciudad de Buenos Aires entre 1952 y 1954.
El proyecto se inició en 1931 y la obra edilicia en 1933, en el vanguardista (para la época) estilo Art Déco, bastante nutrido en Buenos Aires para edificaciones educativas, artísticas (especialmente cines como el Ópera, Gran Rex, Broadway), oficiales y de vivienda.
Vale la pena transcribir (aunque sea bastante técnico) un párrafo de la “Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires Nro.8”, una obra que lamentablemente no se vende en todas las librerías aunque sí se puede conseguir en la librería de la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ya que se trata de una edición de esta entidad. Dice la Guía acerca del estilo arquitectónico del edificio: “La fachada se organiza mediante un esquema compositivo simétrico de cinco paños de aventamientos separados por cuatro falsas pilastras estriadas que acentúan el efecto de verticalidad propio del estilo. La planta baja muestra tres accesos bien diferenciados, el mayor de los cuales pertenece a la sala y está coronado por un bajorrelieve tipógrafico flanqueado por un par de esculturas de bulto representando águilas geometrizadas; a ambos lados se ubican las dos entradas secundarias, sobre cada una de las cuales se observan bajorrelieves escultóricos menores. Contra las medianeras se elevan dos torretas escalonadas que actúan como remate lateral del conjunto.”
Una elocuente síntesis del Art Decó está reflejada en un párrafo de esta misma Guía, según Cocó Larrañaga “…desde mediados de los años 20 y en los 30 había dos formas igualmente validas de ‘ser modernos’; quienes preferían el arte figurativo se identificaban con el Art Déco, mientras que los partidarios de la Abstracción tendían al Racionalismo.”
Dentro del contexto de los años 30´ el sindicato de La Fraternidad optó por la alternativa modernista para erigir su sede, y no fue casual, reflejando la juventud y fortaleza de la corriente obrera del momento y su impulso vanguardista, un valioso legado que actualmente forma parte del patrimonio cultural arquitectónico de la ciudad. En Buenos Aires hay prodigalidad de este singular estilo, una alternativa moderna en los años 20’ y 30´ de una ciudad que parecía buscar alejarse de su pasado virreinal.
En el teatro Empire actuaron figuras nacionales y extranjeras de renombre como Maurice Chevalier, Josephine Baker, Azucena Maizani, Hugo del Carril y Alfredo Alcón y actualmente está en plena vigencia.
Bibliografía: - Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires Nro.8: Arquitectura Art Déco. Alberto Petrina, S.Katz y A.Brodaric. Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2007. - http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=989985
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