lunes, 10 de diciembre de 2007

El libro "Pelotudos"


Estos afiches publicitarios adornan las principales calles de diciembre en la ciudad de Buenos Aires.
El título de un libro que puede despertar cierto interés por el contenido para algunos, o quizá total indiferencia por tratarse de un título procaz.

Lo que es innegable es que si bien hace una o dos décadas esta palabra podía escandalizar a mucha gente, hoy día la Real Academia española lo acepta en sus diccionarios:


pelotudo, da.
1. adj. vulg. Arg., Chile y Ur. Dicho de una persona: Que tiene pocas luces o que obra como tal. U. t. c. s.

La oficialización de la palabra por este medio puede significar la masificación y aprobación del término dentro de la sociedad.

Un juego que casi siempre se hace en alguna cátedra universitaria de Semiología es describir de qué trata un texto a partir del título. Esta pauta publicitaria parece proponer este juego pero a escala mas amplia. ¿De qué tratará el libro?

Aquí el intento de una sinopsis: los argentinos somos pelotudos en todo, por eso estamos como estamos, desde lo cultural, lo político, lo social; ya que deberíamos ser un país del primer mundo. O más bien, somos pelotudos porque pensamos que deberíamos o nos merecemos ser los mejores en todo. ¿Las razones para pensar esto? Porque somos unos pelotudos.

Como sea, parece que el autor y la editorial coinciden plenamente en que la divulgación publicitaria, sin duda, dará un empujón fundamental para la venta del libro ya desde el título. Por esto, no parecen ser ningunos pelotudos pensando en los pelotudos que seguramente comprarán el libro por el interés en el título.

Desde la semiología, Roland Barthes manifestó que “…el título equivale a la marca de un producto comercial y acompaña la constitución del texto en mercancía (Barthes, 1973).

Es de esperar que a ningún pelotudo se le ocurra censurar o enojarse por esta pelotudez.



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1 comentario:

Alicia Seminara dijo...

Yo compré, cuando recién salió, "El Pelotudo Argentino" pero nunca lo leí... Qué pelotuda! (En serio, te digo, lo tengo en casa de BA, si querés te lo presto, Damián... Dale, no lo seas vos tampoco!!!)