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viernes, 26 de diciembre de 2008

Evocaciones de Rómulo y Remo en Buenos Aires

Buenos Aires es una capital sudamericana donde han confluido, a partir de la conquista y los vaivenes demográficos, diferentes corrientes migratorias; por lo que posee ciertas construcciones que evocan a los lugares de origen que imaginaron sus constructores, ya sea por una melancólica reminiscencia de ultramar, una obediencia política o simple simbolismo.

A pesar de que en la actualidad las migraciones se producen a una escala mayor, es notorio que el tipo de construcción estilo réplica o con reminiscencias al lugar de origen es poco reproducido en cualquier lugar del mundo, con excepción tal vez en los barrios étnicamente orientados al Lejano Oriente de las grandes ciudades occidentales, donde es mas notorio (por ejemplo barrios chinos o coreanos en Buenos Aires o barrios de raíz islámica en Londres). Por supuesto que comparativamente con las construcciones de principio de siglo, esta escasa producción de rasgos arquitectónicos actuales elaborados por las vigentes corrientes migratorias obedezca a diferentes contextos, cuando los conceptos de Estado y Nación estaban en plena formación a principios del siglo XX (y un poco hacia atrás también) y suponían la emergencia de revelar ciertas tendencias o inclinaciones político-sociales.



En la Diagonal Norte Roque Saénz Peña (entre Bartolomé Mitre y Maipú), ubicado en una pequeña manzana triangular se halla emplazado el edificio que ahora alberga al Banco Comafi. La función de la edificación fue la misma desde sus comienzos, emparentada al ideal (de progreso dentro del floreciente modelo agro-exportador a comienzos del siglo XX) que llevó a la construcción de la Diagonal y las entidades financieras que en su mayoría y en simétrica forma la albergan.

Según la página http://www.arquitectura.com/historia/protag/gianotti/gianotti.asp

el edificio fue construido por Francisco Gianotti, italiano por supuesto, es de principios del 1900 y en un principio fue la Compañía de Navegación ltalia América, posteriormente convirtiéndose en el Banco di Napoli, que sin duda los memoriosos que caminaron el centro porteño deben recordar.

De acuerdo a esta misma página, el estilo arquitectónico en su parte exterior es con decoración gótica veneciana, con reminiscencias del Palacio Ducal de Venecia, lo cual, en comparación, puede notarse a simple vista en los arcos y las columnas.


Palacio Ducal de Venecia

Uno de los detalles más significativos es la magnífica escultura de la Loba amamantando a Rómulo y Remo que domina la esquina de Bartolomé Mitre y Maipú, mejor percibida por quienes vienen por Mitre que por Maipú, que no solo parece evocar a la grandeza de Roma, sino también a una de las dos corrientes migratorias más potentes que construyó demográficamente al país.



Si bien la leyenda de Rómulo y Remo es de las mas difundidas mundialmente, vale la pena repasar un fragmento de la misma a partir de uno de los prosistas más recordados de Roma, tanto por su poética como por su temática; el libro Fastos de Ovidio es fuente ineludible para investigadores, mitógrafos y curiosos de la vida de Roma y los inicios del imperio, ya que Ovidio vivió durante la época de Augusto, a poco de la muerte del César, cuando la ciudad y sus áreas de influencia comenzaban (al mismo tiempo) no solo a alejarse de la vida republicana, sino también a expandirse a través de las armas y el refinamiento más avasallador aún de la civilización.

Cuando Ovidio reseña magistralmente la razón del día de la fiesta de los Lupercos (15 de febrero), una antigua fiesta “pagana” que tiene una derivación del nombre “Lupercal” como un lugar donde “…La vestal Silvia dio a luz un fruto celeste, cuando su tío paterno administraba el reino. Éste ordenó llevar a los pequeños y ahogarlos en el río. ¿Qué es los que estás haciendo? Uno de ellos será Rómulo. Los sirvientes cumplen a regañadientes la orden deplorable, pero llorando llevan a los gemelos al lugar ordenado. El Albula, que se convirtió en el Tíber porque Tiberino se había zambullido en sus olas, iba crecido casualmente con las aguas invernales. Aquí, donde ahora están los foros y yace tu valle, Circo Máximo, se podían ver las barcas dando vueltas. Cuando llegaron allí (pues no podían avanzar más), dijo uno u otro de ellos: “¡Pero qué parecidos son! ¡Qué hermosos son los dos! Sin embargo, éste es el que tiene más vigor de los dos. Si la casta se ve en la cara, y no engaña la apariencia, sospecho que en vosotros hay no sé qué divinidad…Ahora bien, si algún dios fuese el autor de vuestra existencia, os traería ayuda en una ocasión tan crítica. También vuestra madre os traería ayuda, si no estuviera necesitada de ella, que en un solo día ha sido madre y se queda sin hijos.

¡Seres nacidos a un tiempo y que a un tiempo vais a morir, id a las aguas a un tiempo!”. Terminó y se los quitó del pecho. Los dos dieron un vagido a la vez, como si se hubiesen enterado. Los sirvientes volvieron a sus casas con las mejillas humedecidas. La arqueta los sostuvo, como había quedado, en la superficie del agua. ¡Ay, qué gran destino levaba la pequeña tablilla! La arqueta, impulsada entre selvas sombrías, se detuvo en el barro conforme disminuía la corriente de agua. Había un árbol, del que quedan vestigios; y la higuera que ahora se llama “Rúmina”, era la higuera de Rómulo. Una loba recién parida llegó hasta los gemelos expuestos; ¡Oh maravilla!: ¿Quién puede creer que el animal no hizo daño a los niños? No hacer daño es poco, incluso les hace un beneficio: ¡A quienes la loba alimenta unas manos parientes fueron capaces de intentar perderlos! Se paró, y con el rabo acariciaba a las tiernas crías, y con la lengua lamía la figura de los dos cuerpos. Podría conocerse que eran hijos de Marte: no tuvieron temor. Ellos tiran de las ubres y se alimentan con ayuda de una leche que no era la prometida. Ella dio nombre al lugar, y el lugar, a su vez, a los Lupercos. Grande es el premio que tiene la nodriza por la leche que les dio…” (Ovidio, Fastos, compuesto entre el 3 y 8 d.c. Edicomunicación s.a., España, 1999)



E aquí como Ovidio relata parte del mito de origen de la grandeza y la belicosidad que oficio de sostén a Roma. Como resalta en esta pequeña muestra, su poética, el dramatismo de la decisión de la condena de los gemelos, y esa historia tan repetida en la antigüedad (a pesar de lo fragmentado que nos llegan las historias al presente) de la canasta a la deriva por el río y salvada de alguna manera, en este caso por la Loba, que en el relato de Ovidio no solo es trágica, sino también conmovedora.

Por el mismo Ovidio (aunque es historia por muchos conocida) es posible saber en otros pasajes de Fastos, que Rómulo y Remo son el producto del ultraje del dios Marte sobre la vestal Silvia, de que el propio Rómulo mato a ese tirano tío que los mandó asesinar ya convertido en un guerrero destinado al mito…reproducido después de dos mil años no solo en esculturas, rasgos arquitectónicos o nombres propios, sino también en usos y costumbres de las sociedades actuales, ya que no hay que olvidar que Roma, entre otras cosas está demostrado que fue el inicio de la modernidad del mundo occidental.



Post relacionados en este mismo blog:

http://allbuenosaires.blogspot.com/2008/07/diagonal-norte.html





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domingo, 16 de noviembre de 2008

Algunos exponentes del Art Decó en Buenos Aires

Aunque dispersos por la ciudad, existen singulares exponentes de la estética Art Déco en Buenos Aires realizados en los años 30´ del siglo XX y que resultan interesantes para descubrir. Tan solo basta levantar un poco la mirada y distinguir entre los edificios algunos rasgos característicos. Estos pueden ser (entre muchos): “perfiles escalonados en los rascacielos...escalonamientos telescópicos y grecas, obsesiva recurrencia formal al cuadrado, revoques de texturas rugosas…magnificencia ornamental…rasgos náuticos…” [1]


Ex diario Crítica


Desde el año 1928 con dirección en la avenida de Mayo 1333, la fachada del Ex Diario Crítica “…se compone a partir de tres paños separados por esbeltas pilastras que, partiendo del zócalo, recorren toda la altura del edificio. El sector central está dominado por un imponente arco que arranca en el primer piso- destinado al Directorio-…esta área concentra el énfasis ornamental del conjunto, visualizado en el marco superior escalonado y profusamente decorado, a la par que flanqueado por cuatro importantes esculturas de bulto que emergen de elementos minerales o vegetales estilizados.


Detalle de las figuras simbólicas

Es de destacar el carácter indudablemente simbólico de las mismas –en un texto de la época se habla del “dominio del espíritu sobre la materia”-, así como su decidida adscripción a la estética Déco, a la que también responde la cresta facetada que corona el frente 2]


También cabe agregar otro rasgo, los balcones con forma de proa de barco.



Teatro Metropolitan


Al igual que los mas emblemáticos teatros porteños (Ópera, Gran Rex, Broadway, Normandie aún en actividad), el Metropolitan (Av. Corrientes 1343, edificado entre 1936/1937) es parte de los edificios culturales con estética Art Déco, reflejando de esta manera como la incipiente cinematografía de los años 30´ plasmaba en esta estética renovadora el adelanto tecnológico de la diversión, además de la robustez y novedad de la industria. Las influencias en estos edificios son estadounidenses, especialmente influenciadas por el Radio City Music Hall de Nueva York (1933).




Vale la descripción técnica de estos admirables ejemplares arquitectónicos destinados a perdurar en el tiempo, al igual que los grandes monumentos mesoamericanos en los cuales los arquitectos del movimiento se han inspirado a comienzos del siglo XX: “La fachada, totalmente revocada en símil piedra, muestra una composición simétrica en cuyo eje central se eleva una torre con el característico escalonamiento Déco que, junto con el tratamiento de fuertes líneas verticales, otorgan al conjunto un efecto de mayor altura que la que objetivamente posee[3]

Si bien en Buenos Aires no existe un barrio o distrito que aglomere edificaciones Art Déco, como por ejemplo en Miami, los rasgos del estilo están dispersos en la mayoría de los barrios porteños y pueden observarse con enorme diversidad, tanto en pequeños detalles (reminiscencias en puertas, fachadas, balcones) como en un conjunto (edificios).

En Buenos Aires existen muchos más exponentes que pueden admirarse. Los más conocidos son: el Citibank casa central, el City Hotel, el Hospital Ramón Sarda, la Iglesia Evangélica Metodista de la Boca, el edificio Kavanagh en Retiro entre muchos.

La excelente Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco, 2007 menciona brevemente las características del movimiento desde el punto de vista artístico: “…En el caso europeo, los orígenes del Art Déco reconocen conexiones e influencias sumamente diversas: desde la Secesión vienesa , el Expresionismo alemán y el Neoplasticismo holandés, hasta los Ballets Russes de Diaghilev, a todo lo cual debe sumarse el ecléctico repertorio formal aportado por los grandes descubrimientos arqueológicos de la época –el de la tumba de Tutankamón, en 1922, produciría un impacto determinante-, con la consecuente revaloración de las antiguas culturas egipcias y asirio-caldea.

A su vez, el Art Déco estadounidense se caracteriza por un gesto de explicito rescate estético de las culturas prehispánicas mesoamericanas…cuyo desarrollo puede distinguirse en el perfil escalonado de los rascacielos neoyorquinos de la década de 1930 [4]

Esta síntesis denota que la explicación más exhaustiva del movimiento debe considerarse dentro del contexto único e irrepetible que responde a una etapa fundamental del siglo XX, entre las dos guerras mundiales.

Esta publicación que puede adquirirse a bajo costo en la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (principal apoyo bibliográfico de este post) resalta y afirma (al menos en el texto) un patrimonio cultural esencial de la ciudad que a lo largo del tiempo resulta ser parte de la identidad de la ciudad junto a otros estilos como el Neoclásico o el Neocolonial. Es de esperar que dentro de la actual coyuntura de demolición y posterior edificación moderna que provoca el voraz y muchas veces agresivo mercado inmobiliario, las autoridades tomen los recaudos necesarios para que este patrimonio invaluable no se deteriore ni desaparezca.


Nota relacionada en este blog con fotos del teatro Ópera:

http://allbuenosaires.blogspot.com/2008_02_01_archive.html


Nota relacionada en este mismo blog acerca del Art Déco:


http://allbuenosaires.blogspot.com/2008/09/el-teatro-empire.html


Nota relacionada donde puede observarse una veta centroeuropea del Art Déco en este mismo blog:

http://allbuenosaires.blogspot.com/2008/01/la-ex-munich.html



[1] Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco. 2007.

[2] Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco. 2007.


[3] Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco. 2007

[4] Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires, Nro.8 Arquitectura Art Déco. 2007.



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martes, 30 de septiembre de 2008

Capilla de los Negros en Chascomús

Para algunos puede ser un lugar de fe, para otros un lugar histórico e inclusive el único solar que quedó de los antiguos esclavos negros en el país. La capilla de los Negros se halla en Chascomús a poco más de 100 kilómetros de Buenos Aires y es una alternativa de paseo cultural en uno de las poblaciones más concurridas por el miniturismo.


Mas info en: http://palimpsestovirtual.blogspot.com/2008/09/iglesia-de-los-negros-chascoms.html



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miércoles, 3 de septiembre de 2008

El teatro Empire

Puede observarse en la fachada las cuatro falsas pilastras, el bajorrelieve tipógrafico que dice “LA FRATERNIDAD” y a ambos lados las águilas geometrizadas, lamentablemente tapadas por los cables de alumbrado. (foto propia).

Emplazado en el barrio de Balvanera, apenas a una cuadra del Congreso Nacional, en la calle Hipólito Yrigoyen al 1900, se erige el viejo teatro Empire, formando parte del edificio que pertenece al sindicato La Fraternidad, uno de los más antiguos del país (121 años) por pertenecer a los empleados del ferrocarril, y aún con una fuerte presencia en la política local.
El sindicalismo argentino, a partir del gobierno peronista cobró suma importancia, logrando emparejar en muchos aspectos el estilo de vida del obrero argentino a los standards mas emparentados con la clase media. Logros sociales impensados para la época fueron alcanzados por la clase trabajadora. Dentro de este marco, e incluso anterior al gobierno peronista, la sala de espectáculos del futuro teatro Empire fue un proyecto cuando el sindicato ferroviario llamo a concurso público para la construcción de la sede. Indicando esto la fortaleza del sindicato teniendo en cuenta que previo a 1945 el gobierno era de índole conservadora. Incluso a partir de 1942, el viejo teatro fue arrendado como auditórium de LR3 Radio Belgrano, cuando no existía la televisión y a las radios podía asistir el público, ya que las principales atracciones eran las orquestas en vivo y las radio-novelas.
Ese concurso para ejecutar la obra fue ganado por Jorge Sabaté (1897-1991), quien no solo fue arquitecto, sino también Intendente de la Ciudad de Buenos Aires entre 1952 y 1954.


El proyecto se inició en 1931 y la obra edilicia en 1933, en el vanguardista (para la época) estilo Art Déco, bastante nutrido en Buenos Aires para edificaciones educativas, artísticas (especialmente cines como el Ópera, Gran Rex, Broadway), oficiales y de vivienda.

Vale la pena transcribir (aunque sea bastante técnico) un párrafo de la “Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires Nro.8”, una obra que lamentablemente no se vende en todas las librerías aunque sí se puede conseguir en la librería de la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ya que se trata de una edición de esta entidad. Dice la Guía acerca del estilo arquitectónico del edificio: “La fachada se organiza mediante un esquema compositivo simétrico de cinco paños de aventamientos separados por cuatro falsas pilastras estriadas que acentúan el efecto de verticalidad propio del estilo. La planta baja muestra tres accesos bien diferenciados, el mayor de los cuales pertenece a la sala y está coronado por un bajorrelieve tipógrafico flanqueado por un par de esculturas de bulto representando águilas geometrizadas; a ambos lados se ubican las dos entradas secundarias, sobre cada una de las cuales se observan bajorrelieves escultóricos menores. Contra las medianeras se elevan dos torretas escalonadas que actúan como remate lateral del conjunto.”

Una elocuente síntesis del Art Decó está reflejada en un párrafo de esta misma Guía, según Cocó Larrañaga “…desde mediados de los años 20 y en los 30 había dos formas igualmente validas de ‘ser modernos’; quienes preferían el arte figurativo se identificaban con el Art Déco, mientras que los partidarios de la Abstracción tendían al Racionalismo.”

Dentro del contexto de los años 30´ el sindicato de La Fraternidad optó por la alternativa modernista para erigir su sede, y no fue casual, reflejando la juventud y fortaleza de la corriente obrera del momento y su impulso vanguardista, un valioso legado que actualmente forma parte del patrimonio cultural arquitectónico de la ciudad.
En Buenos Aires hay prodigalidad de este singular estilo, una alternativa moderna en los años 20’ y 30´ de una ciudad que parecía buscar alejarse de su pasado virreinal.

En el teatro Empire actuaron figuras nacionales y extranjeras de renombre como Maurice Chevalier, Josephine Baker, Azucena Maizani, Hugo del Carril y Alfredo Alcón y actualmente
está en plena vigencia.

Bibliografía:
- Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires Nro.8: Arquitectura Art Déco. Alberto Petrina, S.Katz y A.Brodaric. Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2007.
- http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=989985




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lunes, 18 de agosto de 2008

San Martín

El prócer máximo es infaltable como estatua ecuestre en las principales plazas de toda población argentina, inagotable también en los billetes y las calles importantes. El 17 de agosto se cumple un nuevo aniversario de su muerte.
Bartolomé Mitre, a quien se le atribuye ser uno de los diseñadores del necesario mito de fundación de la patria, relata con conmovedora prosa en su libro “Historia de San Martín” (algo así como la Historia Oficial que se narra en las escuelas desde hace más de 100 años) un tramo fundamental de la Batalla de San Lorenzo, que es el comienzo de la marcha independentista orientada por San Martín para la Argentina, Chile y el Perú en el siglo XIX:

“…Las cabezas de las columnas españolas, desorganizadas en la primera carga, que fue casi simultánea, se replegaron sobre las mitades de retaguardia y rompieron un nutrido fuego contra los agresores, recibiendo a varios de ellos en la punta de sus bayonetas. San Martín, al frente de su escuadrón, se encontró con la columna que mandaba en persona el comandante Zabala, jefe de toda la fuerza de desembarco. Al llegar a la línea recibió a quema ropa una descarga de fusilería y un cañonazo a metralla, que matando su caballo le derribó en tierra, tomándole una pierna en la caída. Trabose a su alrededor un combate parcial al arma blanca, recibiendo él una ligera herida de sable en el rostro. Un soldado español se disponía ya a atravesarlo con la bayoneta cuando uno de sus granaderos, llamado Baigorria (puntano), lo traspasó con su lanza. Imposibilitado de levantarse de suelo y de hacer uso de sus armas, San Martín habría sucumbido en aquel trance, si otro de sus soldados, no hubiese venido en su auxilio echando resueltamente pie a tierra y arrojándose sable en mano en medio de la refriega. Con fuerza hercúlea y con serenidad, desembaraza a su jefe del caballo muerto que lo oprimía, en circunstancia que los enemigos reanimados por Zabala a los gritos de “¡Viva el Rey!” se disponía a reaccionar y recibe en aquel acto dos heridas mortales gritando con entereza: “¡Muero contento! ¡Hemos batido al enemigo!” Llamábase Juan Bautista Cabral este héroe de última fila: era natural de Corrientes, y murió dos horas después repitiendo las mismas palabras…”

Esta escena heroica representada en tan breve párrafo de un largo libro, menciona por única vez al memorable sargento Cabral, quien ofrenda su vida por el General San Martín y cuyo gesto está retribuido en la Marcha de San Lorenzo
[1], que todo escolar aprende en los primeros años de enseñanza escolar.

Como corresponde a los pueblos maduros, la historia revisa sus acciones y haya sido real o no la acción de este soldado, así como otros hechos del General San Martín, lo que adquiere significación es el valor moral del heroísmo sobre el cual se cimienta una Patria. Incluso el Granadero Baigorria está mencionado en este párrafo, a pesar que poco se lo recuerda. Además, vale destacar que ese mismo revisionismo, a pesar de discutir de quien fue hijo San Martín, no niega una personalidad de una grandeza que aún no ha sido alcanzada por ningún personaje histórico y mucho menos contemporáneo.

La foto tan reproducida en los billetes argentinos de San Martín en su vejez pertenece a al daguerrotipo “Retrato del General San Martín”, París, 1848.

[1] "…Cabral, soldado heroico, cubriéndose de gloria, cual precio a la victoria, su vida rinde, haciéndose inmortal; y allí, salvó su arrojo la libertad naciente de medio continente, ¡Honor, honor al gran Cabral! …" (Letra: Carlos J. Benielli - Música: Cayetano A. Silva). Estrenada el 30 de Octubre de 1902 en la inauguración del Monumento al General San Martín, en Santa Fe.

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domingo, 13 de julio de 2008

Diana Cazadora

Muy pocos porteños conocen a la plaza Agustin P.Justo por su nombre, o no recuerdan que es la que se encuentra frente al edificio de la Aduana, rodeada por las avenidas Paseo Colón, Belgrano y las calles Azopardo y Moreno. Entre los más destacado, la plaza alberga la escultura de Ártemis o Diana Cazadora, una reproducción de la original, mejor conocida como Diana de Versalles, que reside en el Museo del Louvre en París , y cuya historia está ligada a reyes y amantes (Enrique II de Francia y Diana de Poitiers, también amante del antecesor Francisco I).

En realidad, la Diana de Versalles es una representación romana que se remonta al antiguo original realizado en bronce y atribuido al griego Leocares.
Estas reproducciones artísticas permiten en primera instancia remontarse a la Roma Imperial, ya que existieron algunas Dianas Cazadoras dispersas por los romanos alrededor del Mediterráneo, como las más lejanas halladas en Libia y Turquía. Hasta nuestros días y respetando los mejores legados de la antigua Grecia que sobrevivieron como rasgos estilísticos significativos en los sucesivos imperios occidentales, perduran reproducciones contemporáneas que pueden hallarse en lugares tan diversos como el jardín botánico de Copenhague o el Parque de Villa Demidoff en Pratolino, Florencia…y Buenos Aires.

La historia de Diana es fruto de la senda espiritual seguida por la humanidad cuando adoraban a la naturaleza, el Sol, la Luna y la materializaban con misteriosos rituales y formas humanas…todo encuadrado en la mitología clásica.

Robert Graves en “Los Mitos Griegos” sostiene que para comprender cualquier interpretación de los inmortales griegos se “debería comenzar con análisis de los sistemas políticos y religiosos que prevalecían en Europa antes de la llegada de los invasores arios procedentes del norte y del este. Toda la Europa neolítica, a juzgar por los artefactos y mitos sobrevivientes, poseía un sistema de ideas religiosas notablemente homogéneo, basado en la adoración de la diosa Madre de muchos títulos, que era también conocida en Siria y Libia.” (Los Mitos griegos, 1985. Alianza Editorial, Madrid).
Es decir que para Graves la religión de dioses varoniles solo comenzó a existir después de que las primeras sociedades griegas fueron invadidas por los aqueos. Si bien parece haber mucha especulación en el modelo de Graves, debido principalmente a los nuevos análisis refutadores que indican que ciertas invasiones no fueron tales, sino mas bien producto de la dinámica propia de asimilaciones de diferentes poblaciones, lo cierto es que en la Europa de fines del Paleolítico hasta el Neolítico predominaron ciertas estatuillas femeninas (de diferentes materiales) conocidas como las “Venus”, que a pesar de tener un significado indescifrable hasta el momento (y tal vez por siempre), sin dudas formaban parte de un sistema de creencias religioso relacionado a lo femenino.

Las Venus de la antigüedad, se estiman en unos 10000 años AP (antes del presente). Se distribuyen por casi toda Europa en diferentes materiales como piedra, arcilla o asta. Imagen tomada de Arte/rama, Editorial Codex s.a., 1961

En el mismo libro, Graves describe que esta Diosa Madre estaba representada por una tríada de las diferentes fases de la Luna, esto es la nueva, la llena y la vieja, que recordaban a la mujer en su estado de joven doncella, fértil en su etapa media y vieja matriarca hacia el final. Diana o Ártemis, es para Graves una más de las fases de esta Diosa femenina.
Esta transcripción fragmentada del mencionado libro describe un poco la personalidad y las principales acciones de Ártemis:
“…hija de Zeus y Leto…hermana de Apolo, está armada con arco y flechas como él; posee el poder de producir pestes y la muerte súbita entre los mortales y también el de curarlos. Es la protectora de todos los niños pequeños y de todos los animales que maman, pero también le gusta la caza, especialmente la de venados…diosa del parto…”
Acerca de su castidad, concedida por Zeus a pedido de ella misma, Graves se refiere que “…en otra ocasión Acteón, hijo de Aristeo, se hallaba recostado en una roca cerca de Orcomenes cuando vio a Ártemis bañándose en un arroyo no lejano y se quedó contemplándola. Para que luego él no se jactase ante sus compañeros de que ella se había mostrado desnuda en su presencia. Ártemis lo transformó en un ciervo y con su propia jauría de cincuenta sabuesos lo despedazó”. (Graves atribuye este tramo del mito a Higinio: Fábula 181 y Pausanias: ix.2.3.
Evidenciada entonces la antigüedad de la creencia a partir de la persistencia del mito, esta escultura está ligada firmemente a la oscuridad de los tiempos convertida en leyenda. El antropólogo inglés de fines del siglo XIX y principios del XX James Frazer, autor de “La Rama Dorada” (para algunos el padre de la disciplina, mientras que otros lo acusan de determinista, racista y que nunca vio a un aborigen a menos de cien metros) recoge en el libro “Magia y Religión” (Ed.Leviatan, Bs.As., 1993) una recóndita historia situada en Nemi , en el Lacio italiano, donde se supone fue hallada (según los curadores del Louvre) la escultura original de Diana. Frazer viajó a esta región en 1899 y comenta que a orillas del lago de la villa de Nemi, se ubicaba el santuario de Diana Nemorensis o Diana del Bosque, cobijado por un bosque sagrado, donde “…había un árbol alrededor del cual rondaba una figura siniestra durante todo el día y probablemente también hasta altas horas de la noche…” (Frazer). Este personaje era un sacerdote que de acuerdo a un extraño ritual, rotaba con el procedimiento de matar a su antecesor y ser asesinado por un sucesor. Se supone que era el Rey del Bosque, el Rex Nemerensis. Frazer entiende que esta costumbre bárbara sobrevivió a la etapa imperial de Roma.

El mito mas afamado acerca del surgimiento del culto a Diana en Nemi indica que llegó por Orestes “…quien luego de matar a Thoas, rey del Quersoneso Taúrico (Crimea), huyó con su hermana a Italia, llevando la imagen de Diana Taúrica en un haz de leña…” (Frazer). Esta leyenda se va tejiendo e hilvanando con otras de la vieja Europa, cuyas compilaciones e interpretaciones (bastante especulativas aunque atractivas desde el punto de vista literario) forman el voluminoso libro de “La Rama Dorada”, que no es ni mas ni menos que el muérdago, una planta mágica, arraigada en el no menos mágico roble, y que significaba una “rama” de poder, dorada por el carácter amarillento que adquiría una vez que se lo cortaba.

Desde el oscuro pozo del tiempo Diana parece perdurar en esta plaza porteña como una sobrevivencia del pasado, manteniendo su pequeño santuario del bosque, protegiendo a los indigentes “sin techo” que viven y se instalaron en ella, ajenos a la sociedad, que parece olvidarlos, como los porteños al nombre de esta plaza; incluso así como siempre fue casta, esta Diana cazadora porteña permanece aún invicta del vandalismo que suele predominar en la ciudad con respecto a las obras de arte.


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miércoles, 2 de julio de 2008

Arqueología urbana en Buenos Aires

La arqueología urbana en Argentina es reciente en contraste con otras disciplinas sociales. En la práctica de campo puede hallar dificultades en el sentido de que los hallazgos son casuales, principalmente debido a la expansión de las obras en construcción. Y como en Buenos Aires cobró ímpetu esta industria, no es extraño que las noticias acerca de esta temática sean tan frecuentes.
Si bien la arqueología urbana es la arqueología de las ciudades, y a diferencia de otras ramas de la ciencia, puede interactuar con los documentos históricos, el análisis arqueológico amplía el objeto de estudio. Por eso como bien dice Schávelzon “…al excavarse edificios de diferente uso, los contextos hallados están directamente relacionados con las actividades allí llevadas a cabo, cuando hubo cambios de actividad los contextos reflejan esas diferencias: es justamente el trabajo del arqueólogo lograr comprender esto, para poder mas tarde corroborarlo o no con la información documental
[1].
Es más, algunos aspectos que pueden cruzarse con la información histórica tienen posibilidad de ampliarse gracias a la arqueología, como por ejemplo: hábitos alimenticios, ya sea por restos óseos animales hallados o artefactos relacionados; inserción de Buenos Aires como ciudad periférica con respecto a los centros de poder mediante “la presencia de bienes de consumo producidos en masa y ampliamente mercantilizados…”
[2] donde los restos cerámicos (por su excelente preservación) marcan tendencias; o la importancia del cambio en la organización social de la comunidad a partir de objetos suntuarios hallados o rasgos arquitectónicos, son algunos de los aspectos relevantes.

La obra en construcción. Al fondo puede apreciarse la curva de la calle interna que antiguamente tenía salida a la avenida Belgrano.

Esta transcripción completa de la nota de Clarín del día 26/06/2008 acerca de los objetos arqueológicos hallados en este edificio histórico de la calle Bolívar esquina Belgrano amplían el espectro acerca de la interacción de la arqueología urbana, el patrimonio cultural y la historia, enmarcados en un caso práctico:

EN UNA ANTIGUA GALERIA DE BOLIVAR AL 300, DONDE SE ESTA HACIENDO UN HOTEL
Hallan cerámicas indígenas del siglo XVII en pleno Monserrat
El descubrimiento es inusual porque casi ya no hay rastros de esa época en la Ciudad.
Por:
Nora Sánchez

Primero apareció un piso de baldosas en la profundidad de la obra, en un pasaje del barrio de Monserrat. Cuando siguieron removiendo escombros, quedó al descubierto la base de un conjunto de paredes construidas con ladrillos muy antiguos. La arquitecta del proyecto resolvió frenar los trabajos en ese sector y llamar al arquitecto Daniel Schávelzon, director del Centro de Arqueología de la UBA, para que investigara. En sus excavaciones, el arqueólogo encontró los restos de dos casas de los siglos XVII y XVIII y fragmentos de cerámicas indígenas del 1600. Según el investigador, este último hallazgo es muy inusual porque ya casi no quedan vestigios del pasado más remoto de la Ciudad. El descubrimiento se hizo en Bolívar 373-375, un predio que alguna vez perteneció a Martín de Alzaga y, más adelante, a la familia de la malograda viuda de éste, Felicitas Guerrero (ver Con el sello...). Hasta hace 15 años, allí funcionaba un pasaje comercial construido en 1884 por los Guerrero. También conocido como galería La Continental, ahora el pasaje está siendo reconvertido como hotel temático de tango. El actual no es el primer hallazgo: ya en 2005, el piso de otro sector de la obra se hundió y dejó a la intemperie un pequeño tesoro. "Aparecieron frasquitos de perfume y de medicamentos y restos de loza "relata la arquitecta Ana María Carrio, responsable del proyecto. Entonces también recurrí a Schávelzon. Prefiero ir más lento con la obra pero rescatar los restos arqueológicos para la Ciudad". Aquella vez, el arqueólogo encontró algunas paredes del siglo XIX, y también un aljibe y su enorme cisterna, donde había desde bolitas de vidrio para jugar hasta pedazos de bacinillas que él reconstruyó. Casi todo de fines del siglo XIX y principios del XX. La nueva excavación está a apenas unos metros de la anterior. Unos cuantos metros en los que se resume la historia de Buenos Aires, desde su fundación hasta hoy, se entusiasma Schávelzon. Es que esta investigación, financiada por la Dirección de Patrimonio porteña, significa un viaje a un pasado aún más antiguo. Aparecieron las bases de varias paredes, de entre 40 y 50 centímetros, pertenecientes a dos casas superpuestas anteriores a la galería cuenta Schávelzon. Una, del siglo XVIII, era la de la familia De la Peña, que fue la que le vendió la propiedad a Martín de Alzaga. Y la otra es anterior, del siglo XVII. Los cimientos de las dos están hechos con ladrillos partidos. A los enteros los reservaban para dejar a la vista. Aunque el descubrimiento más importante se escondía en la tierra que quedó entre las bases de las paredes de estas dos construcciones. En lo que suponemos que fue el fondo de las casas, hay humus muy antiguo dice Schávelzon .

Así va quedando el “Tanghotel Bolívar”

Ahí encontramos una enorme cantidad de cerámica indígena, criolla y española de la primera mitad del siglo XVII. Esto es muy raro, porque las demoliciones ya borraron los rastros de ese Buenos Aires tan antiguo. Ayer, el equipo de Schávelzon seguía trabajando, apartando la tierra con un pincel para rescatar unos cuantos restos óseos. El especialista explicó que estimaba que eran de algún animal que sirvió de alimento a los habitantes de una de las casas hacia 1620. Mientras, otro de los colaboradores del arqueólogo lavaba algunos fragmentos de cerámica antiquísima, que eran distribuidos en bolsas para después poder volver a armarlos como si fueran un intrincado rompecabezas. Todos esos elementos servirán para reconstruir la vida porteña en el siglo XVII. Estas piezas serán exhibidas en el futuro hotel, un emprendimiento de la familia Cassará, dueña de los laboratorios que llevan su apellido. Este hotel tendrá 23 habitaciones, galería de arte, restaurante y salón de convenciones. Los cimientos de las casas antiguas van a quedar a la vista debajo de un piso vidriado, con una iluminación adecuada anticipa Carrio. Y parte de la excavación de 2005 va a quedar al descubierto. Para nosotros, estos hallazgos son un valor agregado para el edificio.

Es destacada la intervención a tiempo de la arquitecta Carrio quien ejecuta la obra. Si bien actualmente hay legislación de patrimonio arqueológico, puede resultar muy fácil evadir la situación (de cuando salen a la luz objetos arqueológicos) debido a una excavación por obra de construcción con el fin de no detenerla y poder realizar un rescate arqueológico de urgencia como en este caso, especialmente en esta etapa del mundo donde la ecuación entre el dinero y el tiempo es inalterable.

La nota completa haciendo click AQUí, tomada de la edición digital del diario Clarín.

[1] La arqueología urbana en la Argentina. Daniel Schávelzon. Centro Editor de América Latina
[2] La promesa de una arqueología del mundo moderno en América del Sur, con especial referencia a Argentina. Charles E.Orser Jr. Revista de Arqueología Histórica y Latinoamericana. 2007.

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lunes, 16 de junio de 2008

Alsina y Piedras

Es notorio que quienes diseñaron el hotel Intercontinental respetaron elementos del paisaje urbano preexistentes, ya que la vista de la medianera (más de dos metros de espesor) de la vieja iglesia San Juan Bautista (cuya primera construcción data de 1719) en el parque trasero entre el vanguardista hotel y la antigua construcción; no hace mas que afirmar que la fusión arquitectónica entre estilos diferentes en el tiempo no solo es posible, sino estéticamente admirable. El pequeño parque es público, y en él almuerzan muchos oficinistas buscando sin dudas un momento de distensión durante la semana. Ideal para días soleados de otoño y primavera.

Lograr esta integración mediante el parque entre dos edificios no solo disímiles en lo funcional, sino también en lo estilístico, es demostrar voluntad por rescatar el cada vez mas exiguo patrimonio arquitectónico de Buenos Aires (aunque hay que admitir que derrumbar una iglesia es más inadmisible que hacerlo con una vivienda), que sobrevive a la fiebre inmobiliaria que en otros barrios no hace más que demoler antiguas construcciones cualitativamente importantes.

La calle Alsina en un sábado tranquilo desde su intersección con Piedras. Puede apreciarse al fondo el imponente monumento ecuestre al General Roca en la intersección de Alsina con la Diagonal Sur, y más allá puede observarse el edificio Libertador del Ejército Argentino, sobre la avenida Paseo Colón. En días de semana, el caos de vehículos en esta calle céntrica no cesa entre las 09:00 y las 18:00 hs.

Esquina de Alsina y Piedras, antiguamente calles Potosí y De las Piedras, donde puede observarse una de las dos torres, diferente de la otra, que aunque poco puede apreciarse por el balcón de la vivienda frente a la iglesia, se nota la diferencia.

El misterio de los túneles de Buenos Aires

No puede mencionarse a esta iglesia sin hacer referencia a los túneles, un viejo mito de la ciudad proveniente de fines del siglo XIX, donde el más popular declara que existe una red interconectada entre varios conventos del casco antiguo de la ciudad desde la época colonial realizada por los jesuitas. Específicamente hay algunas evidencias que indican que desde esta iglesia existe un túnel de unos siete metros de ancho y diez de alto que llega hasta la calle Defensa. Las certezas se basan en los testimonios acerca de algunos hundimientos del terreno, en particular en la esquina mencionada, que dejaron al descubierto parte de estos túneles e incluso un techo abovedado, a principios del 1900. Los testimonios están documentados en el diario “La Nación” y la antigua “Caras y Caretas”.

Puede apreciarse en la fachada de estilo neorrománico el enorme rosetón.
Si bien los túneles pueden existir, no queda clara su función, ya que los que corresponden a los desagües cloacales son diferentes. Se especula que esta red de comunicación subterránea era para resguardar autoridades y tesoros contra eventuales invasiones hace más de dos siglos. Pero cabe una pregunta acerca de esta cuestión: ¿Era Buenos Aires lo suficientemente importante como para ser invadida por piratas o por alguna potencia extranjera? La historia devela que no, aunque se han sufrido dos invasiones inglesas. Es notable que ni siquiera hubo recursos para construir fortificaciones.

Vale resaltar que en el patio se hallan enterrados algunos combatientes de las Invasiones Inglesas (1806 y 1807), tanto criollos como británicos ya que el recinto ofició de hospital durante los conflictos; además de la tumba de un antiguo virrey: Don Pedro Melo de Portugal y Villena.

Los refutadores de leyendas
Parafraseando a Alejandro Dolina acerca de los antipáticos refutadotes de leyendas que son capaces de contrarrestar hasta los misterios más insondables del universo, existen aproximaciones académicas al misterio de los túneles de Buenos Aires que rebaten la leyenda. En la Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana (Nro.1 - 2007)
Schavelzon manifiesta que se habla acerca de los túneles de Buenos Aires desde que gobernaba Juan Manuel de Rosas, y detalla brevemente como la explicación funcional de los mismos obedecía a cierta conveniencia coyuntural de diferentes grupos sociales o de poder. Por ejemplo los unitarios manifestaban que eran cárceles federales, y estos lo contrario, mientras que para Domingo F.Sarmiento eran lugares asociados a atrocidades cometidas por los jesuitas y para Joaquín V.González se trataba e una obra excepcional de estos. En el siglo XX, Gresbelin concluyó luego de varios estudios a lo largo de años, que tales túneles formaban redes subterráneas que unían edificios oficiales como el cabildo, fuerte, la catedral y los principales conventos religiosos, y que los mismos eran obra de los jesuitas. (Schavelzon, Daniel. Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana, Nro.1, 2007).
Schavelzon advierte que hay que desconfiar de las explicaciones sencillas y que a veces toda leyenda termina cuando la desmorona una explicación racional respaldada por evidencias, ya que a partir de un estudio suyo en la ciudad de Paraná, echa por tierra que supuestos túneles tres veces centenarios sean atribuidos a los jesuitas ya que pertenecen en realidad a un desagüe y el sótano de una cervecería.
Así como muchas civilizaciones o sociedades poseen una ilustre herencia romana, griega, inca o azteca; nuestra breve historia por el momento atribuye ciertos males y virtudes heredados al paso de los jesuitas por estas tierras.